domingo, 7 de agosto de 2011

Alrededor de un estreno

     Abro la maleta una y otra vez. De nuevo, están todos los álbumes. Los repaso y dejo reposar. Ya están a punto para ser contados. Trato de recordar el tiempo que me llevó preparar esta sesión y abandono. Al menos una fecha, ¿desde cuando llevo con esta idea? - me insisto. No lo sé. Me vienen a la cabeza, no obstante, cientos de imágenes girando alrededor de lo que mañana será un estreno. Mañanas en la biblioteca curioseando títulos, tardes de librerías cargando a placer, lecturas en el sofá, en la cama, en el parque... los primeros bocetos sobre la hamaca, un par de canciones compuestas ex profeso, un par de papeles arrugados (ex canciones) en la papelera, pasear los libros de Cuenca a Alicante hasta en cinco ocasiones, musicalizar un cuento popular, cambiar el final, cambiar el principio, cambiar el final por el principio...

    Y llega la víspera, con los deberes hechos y los nervios escondidos. Dicen que no están, que no hay motivo, pero como pequeños roedores asoman la cabeza al apagar las luces. Y esto es un baile, y en los bailes la oscuridad es buena aliada, así que ¡corred malditos corred! 

     Me quedan  kilómetros que recorrer con mi nueva compañera de viaje y seguro que nos perdemos, que damos rodeos, que atajamos en algún momento, pero mañana... mañana empezamos el camino y ese primer día, solo puede vivirse una vez, pese a todo.

     Una sesión familiar, pensada para niños y abuelos, para abuelas y niñas, para padres que fueron niños y que quién sabe... pero, egoístamente, una sesión pensada para mí. Porque quería contar lo que cuento. Porque a mí, a partir de mañana, me la contaré todos los días.

    Abueleando...  
                 ¡¡Bienvenida!!

3 comentarios:

  1. Seguro que disfrutarán todos de tus palabras...
    Abueleando!! Tengo ganas de verla!!
    Suerte!! y pasarlo genial!!

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  2. A partir de septiembre empiezo a moverla por Alicante, os mantengo informadas!

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