martes, 9 de agosto de 2011

Memento Mori

Siempre es mejor ir a un tanatorio que no que te lleven

    

    Así comienza Biodo ne beni uno de los relatos presentados por Félix Albo es su Memento Mori (Palabras del Candil)

   Para los que hemos escogido el camino de la palabra se torna tarea inexcusable ver a los grandes en acción. Félix, sin duda, es uno de ellos. Verlo en acción es verlo contar, pero si uno tiene esa cosa de saborear las historias con calma, fumándose un cigarro (creo recordar que en las bibliotecas y bares ya no dejan) o simplemene gozar con el placer de una buena lectura... dejen paso a libros como Memento Mori.

   El libro va haciendo camino alrededor de catorce historias en las que la muerte se presenta y representa. Historias de muerte sorprendentemente cotidianas. Historias que también son de vida y de sus bailes.

     Es innegable la naturaleza orada de los textos. Aunque desconozco si todos nacieron de vibraciones en cuerdas vocales en lugar de en cuadernos, el ritmo que ofrecen, las pausas que sugieren, las palabras que esconden, invitan a ser contados, escuchados o, al menos, a ser leídos en voz alta y, seguro, que en algún momento, entrecortada.

Entre esas historias Batano na Bande y un silencio lento tras su lectura.

Disfruten.

2 comentarios:

  1. Pues sí, los cuentos fueron creados para ser escuchados. El libro es la única excusa por la que pasaron a papel. Siempre me consideré, y lo sigo haciendo, mucho, pero mucho más narrador que escritor. Es más, rara vez digo que soy escritor. Creo que para serlo hay que tener mucho más que algún libro escrito. Soy contador de historias y las de este libro tienen ese qué, que a veces se atraganta y otras se queda con gusto por donde ronda el sabor.

    Gracias Fran. Seguimos creciendo.

    Abrazos

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  2. Son muy buenas historias Félix, en palabra y en papel, no te quites mérito ;)

    Deseando que llegue otro. Un abrazo.

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