martes, 4 de octubre de 2011

La figura del abuelo en los cuentos infantiles

       Este fin de semana estuve en el Seminario Internacional de Lectura, Educación y Familia, organizado por el CEPLI. Habría mucho que contar sobre el mismo, pero me ceñiré a una de las conferencias propuesta por Sacramento Pinazo. En ella se hacía referencia a la visión de los abuelos (no de la vejez) en los libros de LIJ. El estudio que presentaba mostraba y criticaba, de alguna manera, los libros enmarcados en tópicos e imágenes estereotipadas de los abuelos. Ellos, con gafas, tirantes, bastón, calvos o canosos y cascarrabias y ellas, con delantal, mofletes colorados y gesto más afable. Bien, es cierto. Los datos demuestran (y así lo defendía Sacramento) que hoy un abuelo empieza a serlo a los 55 - 60 años aproximadamente. Sin duda el prototipo de abuelo del siglo XXI no es aquel que viste con boina si no con cabellos tintados y permanentes. Ya no se enfundan en trajes negros que guardan lutos, más bien con colores y ropa ceñida, pero... ¿qué se muestra en los cuentos? En los cuentos se repite esa imagen en la que el abuelo es ese ser, que siempre fue, y que todos mantenemos en el imaginario. 

Imagen de "Abuelos"


      
     Mientras avanzaba la presentación, dudaba si realmente, me "molestaba" el estereotipo o por el contrario, lo defendía. Creo que ese abuelo "standard" nos sirve para partir de una realidad común, de un lugar sobre el que comenzar una historia, como una bruja con verrugas o un lobo feroz. Pensaba en cómo el abuelo ha dejado su puesto de abuelo real para pasar a ser un personaje más del cuento, del mundo del cuento. Con su personalidad, su dejes, sus costumbres inamovibles historia tras historia. Y me parecía hermoso. El abuelo ha conseguido trascender la realidad para quedarse en el papel. Y en ese papel le damos giros (como en la "Abuelita aventurera" de A.M. Machado), les aceptamos tal cual como son (como en "Abuelos" de Chema Heras y Rosa Osuna) o nos despedimos (como en "¿Dónde está el abuelo?" de Mar Cortina y Amparo Peguero). Pero partimos de un lugar común, que yo hoy, defiendo: el abuelo de cuento. 



      Siempre podremos hacer, no obstante, como hizo Isa en "Abuelita Opalina" de María Puncel y poner trozo a trozo el ideal de abuela o abuelo que buscamos... 

         Abrazotes y feliz día de los mayores (algo atrasado)

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