viernes, 14 de octubre de 2011

Los cuentos de Alberto Omar Walls

 Hace un tiempo hablaba en el blog sobre el libro de relatos Cuentos de la Atlántida,  hoy me centro en una de las figuras que destaqué ese día, Alberto Omar, un tinerfeño apasionado por el arte y sus diferentes formas. Ha trabajado la poesía, la novela, el cine, el teatro... Pero si hoy me ocupa hablar de algo, es de sus relatos. He tenido la suerte de recibir y leer sus tres libros de relatos llegados desde las islas y desde sus propias manos. Tres libros de relatos que distan entre sí en temática, tiempo y forma, aunque mantienen esa esencia de la palabra cuidada, sincera, precisa.

Por llevar un orden cronológico comenzaré con Papiroplexia (Ed. Idea). Como apunta el escritor en su última página, son textos escritos entre el año 1974 y 1978. La idea del libro era una composición de cuentos que versaran sobre los niños que sufren en las guerras. Página a página, esa odiosa y siempre presente realidad va tomando forma y se va estableciendo en la lectura con un peso incesante y, en ocasiones, verdaderamente angustioso, tratado, sin embargo, con una elegancia más que destacable. El libro se divide en "Cuentos para una niñez", "Cuentos para una madurez" y "Cuentos para una vejez". Quizá por el contenido, por la identificación o por la bravura de los textos, la primera parte toma el protagonismo en el conjunto del libro. Me resultó una lectura cruda en muchos momentos,  pero hallé obras que tengo por seguro que contaré, porque merecen ser contadas.

El Bibliotecario de G. Arcimboldo (portada de Papiroflexia)
    En 1988 termina Suaves cuentos de destrucción (la edición de Idea es del 2006). En esta colección A. Omar muestra unos textos independientes entre sí, no diría más maduros, porque en la primera entrega ya lo son, pero quizá, más pasados por la razón. Uno puede encontrar relatos despreocupados o circulares y otros eminentemente poéticos. Páginas en la que el autor deja patente sus sutiles retazos irónicos .

    Y por último, Contados al atardecer, que curiosamente fue el primero de los libros que leí. La primera edición es de 1992 y Ed. Idea repite fecha de publicación, con los dos anteriores, en el 2006. El libro comienza con una excelente introducción del propio autor en la que se ahonda en la esencia del relato, sus formas, sus complejidades o sus diferencias con la novela, además de hacer un repaso a algunos de los grandes de este género. Lo cierto es que tiene un arranque de ensayo muy disfrutado que te deja con ganas de seguir leyendo y teorizando sobre el mundo del relato. 

    Pero llega la práctica, y nada tiene que envidiarle a su prólogo. Un total de ocho cuentos cargados de presente, de distancia y de felinos, entre ellos un delicioso "Mapa de Soledad" que esconde caminos, opciones, decisiones... todo un reto y laberinto mental.

    En definitiva, una obra comprometida con la palabra. Un cruce, un paseo, un atajo, un desvío... 

    Abrazotes.
     

2 comentarios:

  1. Mi querido amigo Fran, no recordaba si había leído antes tu magnífico comentario a mis libritos. Si me lo permites lo quisiera incorporar en mi web. Un fuerte abrazo, Alberto

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    1. Estimado Alberto, será un placer que mis palabras viajen a tu web, por supuesto.

      Espero que todo vaya bien y que los caminos nos crucen pronto. Un abrazo grande.

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