miércoles, 11 de julio de 2012

La colmena (el origen del colmo)


 
   Las abejas trabajaban para su reina con honor y sin descanso. La lealtad que le tenían era la envidia de todos los panales cercanos. Aquella reina, ávida de poder, comenzó a exigir más y más a sus abejas. A pesar de las altas temperaturas, a pesar de su corta vida, a pesar de sus esfuerzos continuos... nunca era suficiente. Fue un día de verano, en el que cansadas de su situación decidieron organizarse. No se sabe si fue porque su vida había sido muy amarga o porque eran abejas melíferas, pero aquella revolución fue un camino verdaderamente dulce.

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