domingo, 30 de septiembre de 2012

La ciudad

  Armin Greder tiene la extraña facultad de hacerte un nudo tras sus lecturas. Un nudo en la garganta que contiene quizá una emoción,  un nudo en el estómago muy cercano a la angustia, un nudo en tus movimientos, un paso en falso y el nudo se contraerá más.

  Así me deja La ciudad, un libro publicado por Oceano Travesía en este septiembre. Si el autor ya se mostraba un experto en la práctica de la cabuyería, como vimos en La Isla, en esta nueva entrega aprieta con más fuerza.

  La historia presenta la estrecha y protectora relación de una madre y su hijo. Habla de los pesos del hogar, de la dependencia y de la pérdida, de la identidad y del yo, de la posibilidad y de su negación. Un libro muy potente, con una carga psicológica puesta delicadamente sobre cada párrafo.

  Su técnica en la ilustración contiene, en su mayor parte, trazos oscuros sobre fondo blanco, apenas con unas notas de color para representar todo lo ajeno al binomio madre-hijo. Esa oscuridad se hace fuerte en el punto álgido de la historia, para llegar a un final luminoso, con un blanco predominante. Genial la forma en la que se trata la ilustración y el texto.

  Un libro para adultos con una cuidada edición con tapas de carton "al aire", pegadas sobre la primera y última página, esperemos que resistente.

Y no digo más, que éste hay que tenerlo. Abrazotes.

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