martes, 18 de diciembre de 2012

Enraizando

Me pongo mi mejor traje, estamos de estreno.
Enraizando, el nuevo espectáculo de adultos... ha llegado.

   Ha sido un proceso lento y de maduración de cada una de las historias y del nexo de la misma. Sabía que quería contar a partir de la raíz, no tanto como algo estanco o como un pasado, más bien como un camino. El hilo empezaba a estar claro pero necesitaba de las historias y fueron llegando. Todas son propias salvo una adaptación de “Papiroplexia” (es con “p” no es una errata) de Alberto Omar Walls. Algunos de los cuentos se pensaron (escribirse no se han escrito) específicamente para la sesión, sirviendo de enlace, de cierre... otros estaban deambulando por la cabeza y encontraron un sentido en un momento determinado de la historia. En este proceso, en el día a día, uno está más perceptivo y receptivo, como si se tratara de un viaje, que todo parece más grande y más inédito y ahí, están las historias.

   Era realmente asombroso sentir como una idea de hacía un tiempo, un recuerdo, o un hecho pasajero y presente, cobraba importancia y era la pieza que faltaba del puzzle.

   Ahora veo los cuentos, cada uno en su habitación del espectáculo y no me imagino contando otro, llenando su espacio.

    El hilo de la historia, una búsqueda de la raíz algo accidentada, entra y sale en los cuentos con cuidado, con pequeños paralelismos e inmersiones en momentos determinados. Es un hilo conductor breve, pero trata de tener su importancia, su presencia, a fin de cuentas es lo que me empuja a contar y a compartir esta sesión.  La sesión, duró hora y cuarenta minutos, en un principio, ahora que ya está lista para salir de casa tiene un duración de una hora y el tiempo y la carretera seguro que la hacen cambiar de nuevo. Duele cortar, pero buscaba la esencia en ese proceso, el no ser redundantes y buscar los equilibrios. Espero haberlo logrado.

  Mientras la sesión iba tomando forma en la cabeza, su imagen lo hacía en las manos de Javier Maestro, excelente pintor y amigo. Mis pinceladas sobre la sesión fueron suficientes para que las suyas contaran con una hermosa ilustración el resto. No podría ser más precisa y sugerente.


     Y en ese baile fue creciendo Enraizando. Aferrándose a las casualidades, disfrutando de las coincidencias, provocando encuentros, dotando de sentido y escena a lo que se quiere contar.

    Un proceso que no se sabe bien lo que dura, quizá desde el anterior estreno, año y medio, pero que toma un protagonismo en la vida de uno de manera constante en los últimos meses, llegando a convertirse en una obsesión. Con sus personajes de un sitio para otro, en el coche todos metidos, haciendo la compra, en la cama... y todos llamando a la vez a la puerta: ¡Déjanos salir!

  No pondré más resistencia. Bienvenida Enraizando.

  La información y sinopsis de la sesión aquí:


No hay comentarios:

Publicar un comentario