viernes, 12 de julio de 2013

Cuando la muerte vino a nuestra casa

Reseñar un cuento de Jürg Schubiger es una tarea ardua si uno quiere ser concreto, pero a la vez no quiere dejar cosas en el tintero.

Es uno de esos autores con los que dudo si pierdo objetividad o es que, sencillamente, es un genio. Aunque parece ser que no soy el único que lo piensa porque en el año 2008 ganó el premio Hans Christian Andersen, el premio más importante de LIJ.

Con este álbum ilustrado por Rotraut Susanne Berner, presenta una historia compleja y cargada de significados. Un cuento que habla de la muerte personificada desde la torpeza y el mal augurio, desde la sencillez e, incluso, desde las buenas intenciones. 

La muerte llega a un lugar, donde nada pasa, donde todo es calma y donde no la conocen. Su naturaleza mortal cambia el orden de las cosas y de la vida. Sin ningún tapujo, como deben hablar las buenas historias, la muerte de un niño, precedida de pequeñas y grandes desdichas, ofrece un giro en la lectura. Tras la muerte todo cambia, aunque sea de forma sigilosa.

El trabajo de Rotraut es soberbio, desde la misma portada, acompañando a la historia, haciéndola crecer y ofreciendo nuevas posibilidades, que permiten hasta al niño prelector comprender el leitmotiv de una historia nada sencilla.

Dentro de los temas tabú al escribir (o contar) para infancia, la muerte suele ser protagonista y encontramos decenas de cuentos poéticos, oníricos, metafóricos... muchos de ellos grandiosos, pero muchos rodeando el tema como, con miedo a tocarlo. Schubiger demuestra que, no solo es posible, sino que era necesario.

Una joya editada por Loguez en este 2013 de lectura obligatoria.

2 comentarios:

  1. Tomo buena nota del título.

    Besotes!!!.

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    1. Me alegra! Los niños sencillamente quedan boquiabiertos por lo directo, a la par que sugerente, del tema.

      Espero que lo disfrutes, besos!

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