lunes, 29 de julio de 2013

Leyendo (para dos) de puertas hacia adentro

Es bien sabido que escuchar música durante el embarazo estimula al bebé, independientemente de estilos, aunque por encima de los demás, con diferencia, aparezcan las canciones que la madre canta. Un mundo de graves y reverberaciones.

Canciones que se escuchan en la panza, pueden incluso, relajar al bebé en nuestros brazos, más que otras. 

Los alimentos también cambian el comportamiento del bebé en los últimos meses de embarazo. En las ecografías incluso recomiendan tomar chocolate unos minutos antes para verlo en movimiento. Algunos alimentos persisten en la distancia interior/exterior y son del agrado del pequeño porque la madre los tomaba, bien durante el embarazo, bien en periodo de lactancia.

Nadie duda que esos "alimentos" (incluyo la música como tal) van acompañados de estados, de momentos, de pausas o movimiento, haciendo que las posibilidades de accionar un comportamiento o situación no sean solo intrínsecas al producto consumido en sí, sino que vayan acompañadas de su ritual. Siendo así ¿qué efectos tiene la lectura en el bebé durante el embarazo?


Cuando leemos, obvia decir, que alimentamos procesos cognitivos y emocionales a partes iguales, al igual que si fuéramos al teatro o viéramos una buena película. Pero toca diferenciar. La lectura (silenciosa, como solemos leer los adultos) es un hecho interno, un viaje de puertas hacia adentro. No hay estímulos sonoros, no hay movimiento, no hay sustancia tangible, ni proceso orgánico... ¿qué queda entonces?

Queda la emoción, la tensión y la calma. El cuerpo se contrae, se relaja, suspira, anhela... y lo hace desde lo más visceral que el humano tiene. Zona corporal que coincide con el dormitorio del bebé. Y todo esto acompañado de la ceremonia más o menos elaborada del acto lector que, por lo general requiere de una pausa, un punto y aparte.

En cuanto a los procesos cognitivos, cabe preguntarse si las imágenes internas que generamos llegan al bebé y qué canales utilizan para hacerlo. Será un placer leer algo en esa línea si alguien lo conoce.

Fotografía: 
Mariana Malvido
Libro:
Malvado Conejito
Jeanne Willis y Tony Ross
Ed. Océano Travesía.

Modelo:
Prefiere el anonimato.

1 comentario:

  1. Buena entrada y reflexiones!!!. En mi caso, aparte de las lecturas "para mí", también elegía lecturas para él y lo hacía en voz alta... quería que llegará mi voz y sus ondas.

    Besotes!!!.

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