lunes, 16 de septiembre de 2013

Haciendo cuentos en casa

En casa se lee todo cuanto podemos. A veces, incluso, creo que hay algo de sobredosis cuentística, pero de momento nadie se queja. Tengo suerte de tener un pequeño de cuatro años que devora libros, aunque la voz que guíe las historias sea otra. En muchas ocasiones ni siquiera necesita de esa voz, ya que conoce las historias y si no, las imagina.

Desde hace un tiempo quería ir más allá y darle una vuelta de tuerca a la situación. Hacer que lo protagónico no fuera el cuento, sino su proceso. Mi pequeño me ve y escucha corregir historias y conoce sus muchas versiones, pero... son las mías. Hay una parte del proceso (interno) que no le puede llegar.

Fue así como decidí escribir un cuento con él, o mejor dicho, que él escribiera un cuento. Pero claro, uno, cuentero y padre, quería que el cuento quedara bien, que la historia fuera buena, que estuviera bien hilada.... y mientras pensaba en esto me di cuenta de lo perverso que era el "juego" que estaba inventando. Le estaba dando la oportunidad de contar lo que yo quería que contara. Horrible.

Así, me armé de valor y tome estas pautas para seguir adelante:

- La historia sería integramente contada por mi pequeño.

- La temática, los protagonistas y las acciones los elegiría él.

- No haría correcciones de forma, ni de contenido.

- Mi función sería únicamente pasar a papel.

Y nos pusimos a la faena.

Una vez que la historia estaba escrita la dividí en páginas susceptibles de ser ilustradas y ahí comenzó la segunda parte de nuestro trabajo. Tras hacer un storyboard de cómo nos imáginabamos el cuento, había que llevarlo a cabo. Quizá por ser seguidores de Christian Voltz nos entraron ganas de ilustrar siguiendo con su estilo (permítase la comparación) utilizando objetos encontrados en el campo.

El resultado es el que ves. Un cuento hecho en casa. Un juego hecho en casa. Donde no importa que la historia sea buena, ni siquiera que haya historia, donde nos saltamos a la torera la educación por la paz y la resolución de conflictos, la moralidad y los valores. Donde la forma pasa a un plano imperceptible y el fondo le hace compañía. 

Lo vivimos como actividad pura y guiada lo menos posible, donde poder conocer el proceso y dar voz a lo que un niño quiere contar, sin juzgarlo. Dándole importancia a lo que quiere compartir y haciendo que sea su verdadera historia la que suene.

Espero que os guste nuestro juego ;)

8 comentarios:

  1. Una historia de niños sin lugar a dudas ;^), si fuera de mi peques posiblemente todos los protagonistas serían coches, jajaja. Gran imaginativa e inventiva... me encanta!!!. Felicita al pequeño caballero de nuestra parte =^D.

    Besotes!!!.

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    1. Llegaron las felicitaciones ;)

      Si hay un cuento de coches, no me lo pierdo!

      Un beso!

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  2. ohhh que preciosa actividad. Sin duda te la coparemos...algún día.
    Tu hijo tien un gran maestro y todos sois afortunados de disfrutar tanto con tan poco. El momento..."se le acabaron las flechas y tiró el arco"...¡mágnífico!
    Un besazo

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    1. Copiar cúanto se os ocurra, claro que sí!

      Agradezco lo del maestro, pero creo que el verdadero maestro y culpable de que todo esto ocurra es él ;)

      Abrazoteees!

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  3. Felicidades por aprender tan bien, Fran. Qué lujo de familia!

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  4. ¡Por favor! ¡Qué grande!
    Me ha encantado el cuento y creo no equivocarme si hablo en nombre de todas y todos y pido que nos deleites con más creaciones.
    A papá Pintadera decirle que me ha parecido genial la decisión de no tocar el cuento y dejar que el pequeño artista vaya aflorando esa faceta.

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    1. Recojo el guante... habrán más creaciones, pero dame tiempo que el artista no se estrese :o)

      A ver si algún día, un mini Alfred, me sorpende con un cuento!!

      Abrazos!

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