martes, 21 de abril de 2015

La mujer más alta del mundo

Cuando uno habla de un Premio lazarillo, ya tiene mucho avanzado. Se entiende que lo que encontrará al abrir las tapas será una propuesta de calidad y, en este caso, con La mujer más alta del mundo, no hay ninguna excepción.

Una obra publicada por Libre Albedrío cuidada en edición y, una vez más, como sucede en Y si no entro en este libro, con un formato al servicio de la historia. Intuimos por el título, que la altura será una de las protagonistas, así, el formato apaisado y de lectura "abajo-arriba", da una sensación de amplitud notable donde el personaje principal se siente cómodo.

El texto propuesto por Pablo Albo emana limpieza narrativa, sin florituras pero con belleza. Cuenta la historia de una niña a la que llamaban la tapona por ser muy pequeña pero al levantarse una mañana siente que el pijama le queda pequeño y desde aquel momento comienza a crecer hasta alcanzar los confines del universo. Después le suceden más cosas, pero no pienso destriparlo. La historia no se pierde en explicaciones y sin embargo la fantasía propuesta, que es mucha, se siente coherente y sin sobresaltos. Si Pablo tiene un estilo, en esta obra está presente. Desde un vocabulario cuidado que hará crecer a sus lectores hasta fragmentos con espíritu oral o retazos de humor crítico. 


Quien se encarga de sostener la parte visual y de convertirla en un álbum con sentido de unidad es Iratxe López de Munáin. Sus ilustraciones siguen el mismo camino de limpieza y belleza sin exageraciones. Algunas de las páginas están muy bien jugadas "texto-ilustración" y muestran una armonía muy agradable que cumple con esa máxima que siempre se defiende en el álbum ilustrado. En otras podrían haberse dado aún más espacio y complementarse un poco más. Pero el equilibrio, a nivel general, es más que notable. Iratxe además, cuenta como sin querer y propone juegos al lector que quiera perderse en las ilustraciones. Una suerte para el que mira.

La obra no está dirigida, tiene diferentes lecturas y ahí reside otro de sus puntos fuertes. Cada cual que la interprete a su antojo... y ¡que la disfruten!

2 comentarios:

  1. Tuve la ocasión de echarle un vistazo en una librería y me gustó mucho. Eso si, echo en falta no tenerlo más a mano.

    Besotes!!!.

    ResponderEliminar